Las cosas pequeñas como operadores ontológicos: un diálogo entre poesía, termodinámica y filosofía de la individuación
Resumen: Este artículo propone una lectura del poema «(De las cosas pequeñas)» del libro Viaje a los confines de la nada a la luz de tres paradigmas teóricos aparentemente distantes: la termodinámica del no-equilibrio de Ilya Prigogine, la teoría matemática de la comunicación de Claude Shannon y la filosofía de la individuación de Gilbert Simondon. El análisis revela cómo la poesía no solo puede ilustrar conceptos científicos y filosóficos, sino también completarlos, ofreciendo una fenomenología lírica de lo real como proceso creativo, comunicativo y generativo.
Palabras clave: poesía contemporánea, filosofía de la ciencia, Simondon, Prigogine, Shannon, individuación, complejidad, comunicación.
1. Introducción: la poesía como territorio transdisciplinar
Frente a la especialización creciente del saber, la poesía persiste como un espacio donde lo físico, lo comunicativo y lo ontológico se entrelazan sin jerarquías. El poema «(De las cosas pequeñas)» (de Viaje a los confines de la nada) opera como un dispositivo lírico que captura, en su movimiento verbal, fenómenos que la ciencia describe con ecuaciones y la filosofía con conceptos. No se trata de “aplicar” teorías al texto, sino de mostrar cómo el texto constituye ya una teoría encarnada sobre el funcionamiento de lo real en su escala más sutil y decisiva.
Este artículo articulará un diálogo a tres bandas entre:
La física del tiempo y la complejidad (Prigogine).
La ingeniería de la transmisión de señales (Shannon).
La ontogénesis de los individuos (Simondon).
El poema será el eje que muestre su convergencia.
2. Prigogine: las cosas pequeñas como estructuras disipativas
Para Ilya Prigogine, el universo no es un mecanismo reversible, sino un sistema en desplazamiento constante hacia el no-equilibrio, donde surgen espontáneamente estructuras disipativas: formas ordenadas que se mantienen gracias al flujo de energía e información. El poema captura esta dinámica con precisión:
«Las cosas pequeñas se posan a veces sobre la cresta de las olas,
se dejan llevar por golpes líquidos en nebulosas extrañas
y danzan solitarias por la eternidad en un vaivén de saltos y gracias.»
Aquí, la “cosa pequeña” es una estructura disipativa lírica: emerge en la interfaz de fuerzas (olas, golpes líquidos), se mantiene en un medio turbulento y su existencia es un balance dinámico entre orden y caos. No es un objeto, sino un evento térmico-poético. Su “danza” es el ritmo mismo de la entropía creativa que Prigogine reivindicó frente al determinismo clásico.
Cuando el poema dice que estas cosas llegan «cuando no tenemos para todo un sentido bien claro de lo que pasa», está describiendo el estado de no-equilibrio subjetivo —la confusión, la búsqueda— que precede a la emergencia de un nuevo orden psíquico: «se ensancha el mundo a través de nuestros poros / y nos adentramos en los corredores de la alegría». La alegría, pues, sería un atractor emocional que surge al recibir la fluctuación mínima que reorganiza el sistema.
3. Shannon: la paradoja de transmitir lo etéreo
Claude Shannon, en su Teoría matemática de la comunicación (1948), desvincula el problema técnico de la transmisión eficiente de señales del significado de los mensajes. El poema, sin embargo, expone la tensión entre transmisión y significado al presentar una “cosa pequeña” como mensaje:
«Era brillante y redonda,
etérea como el humo
y danzaba sola por cualquier onda sonora
a la que subirse mientras yo la miraba.»
Desde la ingeniería de Shannon, esta “cosa” es una señal de alta entropía: improbable, frágil, transmitida por un canal ruidoso (el mundo, el aire, la percepción). Su valor informativo es inversamente proporcional a su probabilidad de aparición. Pero el poema va más allá: lo que interesa no es la fidelidad de la transmisión, sino su capacidad transformadora. El sujeto no decodifica un dato, sino que se redefine en el acto de recepción:
«He respirado profundo,
he atado la gravedad de nuevo en mi boca.»
El “atar la gravedad” es una metáfora potentísima del autodominio recobrado tras la conmoción que produce lo etéreo. La comunicación aquí no es transferencia, sino modulación del ser. El poema señala así lo que Shannon excluyó: que el verdadero “ruido” quizá no sea la interferencia en el canal, sino la incapacidad del receptor de ser afectado.
4. Simondon: la individuación resonante
Gilbert Simondon desplaza la pregunta de “¿qué es un individuo?” a “¿cómo se produce un individuo?”. Para él, la individuación es un proceso de resolución de tensiones en un campo pre-individual cargado de potencial. La “cosa pequeña” encarna perfectamente esta lógica:
No es sustancia, sino proceso: Su modo de ser es dinámico («se posan… se dejan llevar… danzan»).
Emerge de un fondo pre-individual: «De ahí vienen las cosas pequeñas» —ese “ahí” es la región de lo no-individuado, los “confines de la nada” del título del libro.
Porta una disparidad: Su mera presencia —brillante, redonda, etérea— introduce una diferencia en el campo perceptivo y psíquico, actuando como germen de una nueva individuación.
El momento de encuentro es descrito no como comunicación, sino como resonancia:
«…veía en sus ojos reflejada la armonía,
la tranquila serenidad que a veces nos lleva.»
El sujeto y la cosa pequeña no intercambian información, sino que sintonizan sus fases de individuación. La cosa pequeña opera como un cristal simbólico que precipita una re-organización interna en quien la recibe. Esto es lo que Simondon llama trans-individuación: un proceso por el cual lo psíquico y lo colectivo se co-individúan a través de un mediador. En el poema, ese mediador es lo ínfimo.
5. Síntesis: el poema como teoría unificada de lo sutil
La potencia del poema reside en que integra estas tres dimensiones sin subordinarlas a un discurso teórico:
Dimensión física (Prigogine): La cosa pequeña es una ley de la naturaleza en acto: la ley de que el orden nace del caos en el tiempo irreversible.
Dimensión comunicativa (Shannon): Es un canal puro, donde el medio y el mensaje se confunden, y el valor reside en la vulnerabilidad al ruido.
Dimensión ontogenética (Simondon): Es un operador de individuación, un punto de bifurcación existencial que resuelve tensiones pre-individuales.
El gesto final del poema —«Algo ha querido, sin saberlo, / que trasmita esta experiencia fugaz / con una de esas cosas pequeñas»— revela la autoconciencia del proceso: el poema mismo se ofrece como una nueva “cosa pequeña”, una estructura disipativa de lenguaje destinada a desencadenar individuaciones en sus lectores. La escritura se convierte así en el medio asociado donde la experiencia pre-individual se cristaliza para viajar hacia otras conciencias.
6. Conclusión: hacia una ontología de lo mínimo
«(De las cosas pequeñas)» no es solo un poema sobre la percepción de lo insignificante; es una investigación lírica sobre los fundamentos dinámicos de la realidad. Propone que lo que llamamos “significado” o “alegría” no son sustancias, sino efectos de resonancia entre procesos de individuación que ocurren a escalas ínfimas.
En un mundo obsesionado con lo macro —las grandes narrativas, los datos masivos, las estructuras estables—, este poema reivindica lo pequeño como categoría ontológica mayor. Las cosas pequeñas son los cuantos de sentido, las partículas elementales de lo real que, en su danza solitaria y etérea, sostienen la posibilidad misma de la experiencia significativa.
La poesía, entonces, se revela no como un decorado de lo real, sino como su laboratorio más fino: el lugar donde se puede pensar, sentir y nombrar el universo como un sistema creativo, comunicativo y en perpetua individuación. Viaje a los confines de la nada no es un viaje hacia la ausencia, sino hacia el umbral donde lo pre-individual se hace poema —y donde cada poema, a su vez, es una cosa pequeña esperando a posarse en la cresta de una mirada.
Referencias:
Prigogine, I. (1997). The End of Certainty: Time, Chaos, and the New Laws of Nature. Free Press.
Shannon, C. E. (1948). A Mathematical Theory of Communication. Bell System Technical Journal, 27, 379–423, 623–656.
Simondon, G. (2005). L’individuation à la lumière des notions de forme et d’information. Millon.
El autor de este artículo es poeta y ensayista. Su último libro, Viaje a los confines de la nada, explora la intersección entre la conciencia lírica y el pensamiento científico-filosófico contemporáneo.
















